martes, 20 de noviembre de 2012

Otro 20 de noviembre

Hace tiempo que quería hablar del tema, pero lo he ido posponiendo.

En primer lugar, por favor, cargad este enlace, o mirad esta imagen que es la parte más importante de él.

En efecto, son los resultados de las elecciones generales del pasado 20 de noviembre de 2011, hace un año ya. Unas elecciones que dejaron patente el enorme éxito del Partido Popular y la confianza que la mayoría de los españoles le daban.

Qué bien se miente en televisión.

Para comenzar, hay que analizar un dato obvio: la mitad, y un poco más, de los escaños está pintado en azul claro. Sin embargo, tuvo 10.830.693 votos de los 24.590.557 votos totales. Eso no es más de la mitad. Ni siquiera es la mitad. Pero es más, esa gran victoria no es tal, si comparamos los votos de 2008 con los de 2011: tan solo 552.683 votos más, sobre más de diez millones. Llegamos aquí fácilmente a una primera conclusión: en 2011 el PP apenas obtuvo nuevos votos con respecto a 2008. En otras palabras, muy poca gente decidió cambiar su voto a este partido. Y con razón, viendo un año después lo que el futuro nos ha deparado (y lo que falta todavía).

¿Y entonces cómo es que cantaban tan exitosa victoria? Bueno, resulta que el PSOE sí que perdió muchos votos. Concretamente 4.315.445. Sin embargo, a pesar de haber perdido el 38,2% de los votos, sólo perdió el 34,9% de los escaños. Sobre el total, obtuvo el 28,73% de los votos, pero el 31,4% de los escaños. Esta diferencia se hace mayor en el caso del PP, con el 44,62% de los votos y el 53,1% de los escaños.

Estas diferencias se hacen más notables en otros partidos. Por ejemplo, entre IU y UPyD, el primero obtuvo 1.680.810 votos y el segundo 1.140.242, sin embargo, se llevó más del doble de escaños. Todavía hay más brecha ente UPyD y AMAIUR, que contando el segundo con sólo 333.628 votos, ¡obtuvo más escaños! Con sólo un tercio de los votos.

Es más, cualquier partido con un 0,286% de votos le correspondería al menos un escaño (el 0,286% de 350 es 1), pero podemos ver partidos con un porcentaje mayor sin escaño alguno.

¿No se supone que es un sistema de representación proporcional?

Pues en efecto se supone, pero para nada lo es. Hay quien achaca este fallo a la ley de d'Hont, la cual se usa para hacer el reparto de los escaños. Si bien este sistema es discutible en cuanto a la equidad del reparto y existen alternativas, es cierto que uno u otro sistema es necesario, ya que no se pueden repartir los escaños de forma exactamente proporcional a los votos, y también que este es el menor de los problemas.

El verdadero problema radica en que los votos no se computan sobre el total nacional, sino que van por circunscripciones. En España cada provincia es una circunscripción, y a cada una se le asigna un número de diputados a elegir. Hay casos extremos, como Ceuta o Melilla, que sólo tienen un diputado a elegir (cada una), así que da igual a qué partidos se voten, el que obtenga más votos se quedará con ese escaño, y los demás votos serán ignorados. En cada provincia, un mismo partido puede quedarse en el límite de votos para conseguir un diputado en cada una, y por tanto no conseguirlo. Así, en el total nacional no obtendría un solo diputado, pero sin embargo obtendría una cantidad de votos significativa y sin duda superior a otros partidos con escaños porque en una provincia en concreto ha recibido muchos votos.

Para colmo, quedan automáticamente eliminados del reparto los partidos con menos de un 3% de los votos en cada circunscripción.

Por lo tanto, con las circunscripciones se favorece a los partidos mayoritarios y se entorpece a los minoritarios, impidiendo así la pluralidad de opiniones y pensamientos presentes en el Parlamento.

Hay otro ligero añadido a esto, y es que los votos en blanco no computan, aunque ya salió un partido político (Ciudadanos en blanco) para compensar esto.

Me gustaría finalizar este análisis con una conclusión positiva. En el año 2008 los votos de PP + PSOE fueron 21.567.345, con 323 escaños. En 2011 este resultado fue de 17.804.573 votos y 296 escaños. Son 3.762.772 votos menos para ellos y el doble de escaños para los partidos minoritarios, un gran logro teniendo en cuenta lo injusto del reparto.

Para mí es una buena noticia, pues es un pequeño paso para la verdadera pluralidad y democracia, para quitarle el poder a esos dos partidos que nos han dejado en esta lamentable situación, la cual sigue empeorando. Me gustaría saber qué pasaría si se celebraran de nuevo unas elecciones anticipadas, mañana mismo. ¿Qué decís vosotros?